Jaramillo

El 23 de Mayo de 1962, Rubén Jaramillo serrucha con apremio unos gallineros que jamás terminará….

A este campesino que había participado en el Ejercito libertador del sur cuando tenía 14 años. Después de la muerte de Venustiano Carranza luchó por el reparto de tierras en su pueblo, Tlalquiltenango y como los demás, sembraba arroz en tierras de riego. Cuando creció siempre se le vio como el sucesor de Zapata.
En Morelos habían resplandecido las haciendas más poderosas de la nación y aunque después de la revolución se repartieron las tierras, aquellos que habían peleado por ellas carecían de créditos para sembrar, maquinaria y apoyos para comercializar… Aunque por la abundancia de agua los arrozales se extendían a buena parte del estado, los dueños de los molinos dominaban casi toda la producción, pues eran prestamistas e intermediarios.
Al terminar la revolución dejó las armas instruyendo a sus hombres para que prosiguieran la lucha en el terreno político. Y así lo hicieron. Aunque quien sabe si por desconfianza o por precaución también había pedido a cada cual que tuviera el fierro a la mano por si era necesario.
En 1933 el líder agrario le llevó un escrito, al entonces candidato presidencial Lázaro Cárdenas, en el que proponía la construcción de un ingenio azucarero colectivo en Jojutla y pedía luz y agua para el pueblo y para Puente de Ixtla. Su propósito era regresar a los campesinos al cultivo de la caña, para desentenderse de los acaparadores del arroz. Los campesinos viejos se negaron tajantes, acechada la memoria por el fantasma de la esclavitud. Pero con la victoria del General Cárdenas en 1934 la propuesta del ingenio recibió el visto bueno.
La edificación del ingenio comenzó en 1936 y fue bautizado con el nombre de Emiliano Zapata. El licenciado Adolfo López Mateos (que quizá ni imaginaba que fuera a ser presidente y menos aún que se le haría responsable del asesinato de Rubén y su familia) hizo las bases constitutivas de la sociedad cooperativa de ejidatarios, obreros y empleados Emiliano Zapata.
El proyecto se convirtió en un centro de atracción y llegaron a él comunistas, que convencieron a Jaramillo de unirse al PCM. El partido comunista se había creado durante la decada de los veinte bajo la directriz soviética. Pero en 1936 se encontraba casi deshecho tras cinco años de represión durante el Maximáto, sin embargo la apertura política que mostró el gobierno del presidente Cárdenas le dieron una bocanada de vida.
Semilla libertaria de Ricardo Flores Magón, La madre de Gorki y el Manifiesto comunista de Marx y Engles.
La relación entre Jaramillo y Cárdenas se estrechó. El General le regaló a Rubén un caballo repinto que fue llamado el Agrarista. Ya para el final del sexenio el presidente saliente le pidió a Jaramillo que el y su gente apoyaran al candidato Manuel Ávila Camacho. Per al entrar el nuevo presidente Jaramillo quedó desprotegido. Le pesó el protagonismo obtenido por ser parte del primer comité de launión de productores de caña de la república mexicana, que obtuvo un buen precio de garantía y defendió los salarios de los trabajadores de los ingenios. El nuevo gerente del ingenio aprovechó la orfandad del lider y apoyado por el gobernador, corrompió el ingenio, desarticuló el consejo local, expulsó a Jaramillo y anuló sus derechos como ejidatario.
Desterrado de su propio proyecto Rubén encabezó junto con el obrero Mónico Rodríguez un movimiento para reestablecer los sueldos de los trabajadores. Fue amenazado de muerte por el gobernador. No obstante la huelga estalló el 9 de abril de 1942 a las once de la mañana. Como respuesta el ejercito tomó la planta. Hubo detenciones, despidos y persecución. La situación se tornó insostenible hasta que el  19 de febrero de 1943 se montó en el Agrarista y salió a recorrer poblados del sur de Morelos y el suroeste de Puebla.
Rubén logró reunir a más de sesenta hombres y a través de un documento titulado el Plan de cerro prieto, reivindicaron la esencia del plan de Ayala.
Propone desconocer los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Conformar un congreso constituyente integrado por jefes revolucionarios que elaboren una nueva constitución.
¡Mexicanos! ¡Venid a engrosar las filas del movimiento revolucionario del pueblo! ¡No escuchéis con indiferencia el angustioso llamado de la patria! ¡La patria adolorida espera que cada uno de sus hijos cumpla su deber! ¡Asistid puntuales a la cita histórica con el destino!
Trescientos militares provenientes de Cuernavaca y Puebla peinan la zona poblana de Mitepec y Cuajinicuila para dar con el grupo. Para desplazarse con más facilidad divide al grupo y manda a la mayoría de avanzada. El 12 de diciembre va bajando una cañada con 14 de los suyos. Muy cerca de ahí se hallaban una treintena de militares con fusiles y metralletas. Las armas Jaramillistas no eran ventajosas, cargaban pistolas y escopetas, quizá algún rifle bueno. Felix Serdán responsable del mimeógrafo, guardián de la bandera en ese momento y de algunos documentos oficiales narra en entrevista.
–       Al lado izquierdo había un cerro muy alto, pero agarramos hacia la derecha a unas lomas ¿Rubén por que no salimos de aquí? le dije señalando al cerro
–       Hay que ver que pasó con los que se apartaron.
–       Esperamos en un lugar donde había un poco de zacate. Esperamos y nada. Ya como a las once ensillamos. Yo sentí que algo iba a pasar
–       ¿Qué te pasa chano?
–       No sé. Cuando en eso nos tiran el “¡Quién vive!“ y sin esperar contestación empezaron a tirarnos.

La lluvia de balas dispersa al grupo, Rubén logra salir por la parte norte de la barranca, el pie de Félix sangraba, le habían volado el talón. Le decomisan la bandera y varios ejemplares del Plan de cerro prieto. Se le traslada al hospital militar y por intervención del  General Cárdenas su vida es respetada. Se programa una entrevista entre los rebeldes y el presidente Avila Camacho.
En el encuentro Rubén denuncia el cacicazgo local, la corrupción en el ingenio , pide que el ejercito no intervenga en la vida interna de éste y critica que los jóvenes sean recluidos un año por el servicio militar obligatorio. El presidente escucha, promete soluciones y le hace una oferta tentadora… fértiles tierras en el valle de San Quintín Baja California para el y los suyos. Jaramillo rechaza la propuesta. De cualquier forma llegan al acuerdo de que Rubén cambiaría las Armas por las urnas.
El PCM vivía una de sus épocas más críticas. Tras el anuncio de la disolución de la internacional comunista y la influencia de Vicente Lombardo Toledano, la táctica de unidad nacional que había regido durante la segunda guerra mundial para enfrentar al fascismo, seguía viva y llevaba al PCM a apoyar la candidatura oficial de Miguel Alemán Valdés. Las pugnas internas habían provocado una dramática escalada de expulsiones en las que salieron dirigentes Valentín Campa, Hernan Laborde, José Revueltas y miles de militantes.
Jaramillo se niega a ingresar de nuevo al PCM y crea el Partido Agrarista Obrero Morelense (PAOM), que desde su inicio es primordialmente agrícola y precursor y se niega a hacer alianzas con el partido en el poder recien transformado de PRM a PRI.
El PAOM propone impulsar cooperativas agrarias y obreras, fortalecer el ejido, crear una casa de la maternidad y una guardería para las obreras, además de becas y desayunos escolares.
El candidato oficial “gana“ la elección de mediados del 46. El triunfo es cuestionado por los jaramillistas lo que da lugar a una violenta persecución en su contra. Algunos son detenidos y torturados, por lo que se remontan al cerro otra vez.
Después de la segunda guerra mundial el joven imperio estadunidense impulsaba una campaña ideológica y militar para imponerse al poderío de la otra potencia, la unión de repúblicas socialistas soviéticas URSS. Durante la guerra fría en América Latina comienza a alentarse una histeria anticomunista con la participación de los sectores más conservadores de la sociedad, la iglesia y la mayor parte de los medios de comunicación.
En el marco de la guerra fría es creada en México la Dirección federal de seguridad DFS con asesoría del FBI. Se trata de un servicio de inteligencia de policíaas y militares que entre sus funciones tenía la de infiltrarse y acosar a los disidentes políticos de izquierda.
Jaramillo pasó los siguientes diez años entre la clandestinidad y la lucha política.
En 1958 la sucesión presidencial se da en un clima represivo contra el movimiento ferrocarrilero liderado por Demetrio Vallejo. Valentin Campa y David Alfaro Siqueiros eran detenidos bajo el cargo de disolución social.
Lopez Mateos sabe que necesita desactivar tanto el conflicto ferrocarrilero como la lucha jaramillista, para no ver enturbiada su llegada al poder. Primero se reunió con Vallejo y al ver que sus posturas eran irreconciliables aplastó el movimiento, poco después preparó el escenario para un  encuentro con Jaramillo.
Se encuentran en San Jerónimo, en la casa del candidato presidencial. Al trminar la entrevista le comenta a uno de sus hombres más cercanos “Este va a dar guerra“.
Cuando llega al poder López Mateos confirma el carácter legal de la lucha de Jaramillo y lo nombra  presidente de la Confederación nacional campesina CNC. Así Jaramillo y su gente comienzan a trabajar en la reactivación del PAOM.
En la época de mayor activismo jaramillista, Gustavo Díaz Ordaz, secretario de gobernación y acre anticomunista. Minimizó la movilización social en guerrero, ofensiva que desembocó en la matanza de la plaza de Chilpancingo en 1960.
Jaramillo busca formar un ejido con cabida para 6 mil personas en unas tierras ociosas en el valle del guarín. Comienzan un proceso burocrático que toma más de dos años, al ver la falta de voluntad invaden y son desalojados. Trasciende que un importante inversionista está interesado en las tierras, el ex presidente Miguel Alemán Valdés. Simultáneamente, una campaña mediática propaga el rumor de que Jaramillo se va a volver a levantar en armas. El presidente manda un mensaje a Jaramillo por medio de Felix Serdán… Todo menos las tierras. La tensión crece cuando Rubén se da cuenta que su casa ha sido violentamente cateada.
El 23 de mayo de 1962 Rubén Jaramillo y su familia son brutalmente asesinados por elementos del ejercito en su casa de Xochicalco.
La revista política lanza ese mismo año una pregunta que no pierde vigencia. “¿Quién lo mató? Por las versiones oficiales podría creerse que a Jaramillo no lo mató nadie“. Pero su influencia ya se había regado en Genaro Vazquez que se reunió con él durante su última fase de lucha. En Arturo Gamíz, el maestro que encabezó el ataque al Cuartel de Madera en Chihuahua en 1965 y quien lo citará en uno de sus documentos. En Lucio Cabañas, que visitará su tumba y en 1972 buscará a su amigo Mónico Rodríguez, para pedirle asesoría y proponerle que se integre a su guerrilla y en el güero Medrano, que en 1973 fundará una colonia maoísta en Temixco Morelos, que llevará su nombre.

Resumen del libro México Armado. 1943-1981 de Laura Castellanos. Editorial ERA.

Maxtreiber. Mexico_xochicalco_pyramids.

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